lucid.page Infiltración, desmoralización, desestabilización, crisis, normalización: el modelo Bezmenov con lupa
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# Infiltración, desmoralización, desestabilización, crisis, normalización: el modelo Bezmenov con lupa

Infiltración, desmoralización, desestabilización, crisis, normalización: el modelo Bezmenov con lupa

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Cuatro palabras, cuatro plazos, una profecía: el modelo de «subversión ideológica» expuesto por Yuri Bezmenov en 1984 cabe en un minuto de vídeo, lo que explica su éxito. Leído íntegramente, sin embargo, el texto es más extraño, más fechado y más contradictorio que sus fragmentos virales. Contiene también una intuición que merece ser rescatada.

Por Paul-Michel Manandise · 19 de octubre de 2026 · CEAS Editorial Cell - Paul-Michel Manandise

Traducido del francés. Publicado originalmente en CEAS: https://www.ceas.info/publication/modele-de-bezmenov-demoralisation-destabilisation-crise-normalisation

# Conclusiones clave

# Lo que dice realmente el texto

Volvamos a la transcripción de la entrevista concedida a G. Edward Griffin. Bezmenov describe en ella un «gran proceso de lavado de cerebro» que «avanza muy lentamente» y se divide en «cuatro etapas básicas» (las traducciones son del autor).

Bezmenov describe en ella un «gran proceso de lavado de cerebro» que «avanza muy lentamente» y se divide en «cuatro etapas básicas» (las traducciones son del autor).

La desmoralización llevaría «de quince a veinte años», el tiempo necesario para formar a una generación de estudiantes expuestos a la ideología del enemigo. Según él, la ideología marxista-leninista se había inyectado en «al menos tres generaciones de estudiantes estadounidenses», cuyos titulados de los años sesenta ocupaban ya los puestos de poder; estarían «contaminados», «programados», y el proceso sería «completo e irreversible».

La desestabilización duraría «de dos a cinco años» y apuntaría a «lo esencial»: la economía, las relaciones exteriores, los sistemas de defensa.

La crisis podría llegar en «solo seis semanas». La normalización, por último, podría «durar indefinidamente». La palabra, recuerda, procede de la propaganda soviética: tras la entrada de los tanques en Praga en 1968, Brézhnev declaró que la situación en la Checoslovaquia «hermana» estaba «normalizada».

La referencia checoslovaca es el elemento más sólido del modelo. El resto merece varias observaciones.

# Primera sorpresa: una subversión «abierta»

Las redes ven en ello un complot clandestino. Sin embargo, en la misma respuesta afirma que la subversión ideológica es un proceso «legítimo, manifiesto y abierto», que se puede «ver con los propios ojos», y que «no tiene nada que ver con el espionaje». Más adelante precisa que la desmoralización es, en lo esencial, obra «de estadounidenses sobre estadounidenses», a falta de «normas morales».

El modelo describe, pues, menos una operación del KGB que un juicio moral y político sobre la sociedad estadounidense de los años sesenta a los ochenta, en la que la mayor parte del trabajo la harían fuerzas internas: universidades, medios de comunicación, contracultura. Es este deslizamiento lo que hace el modelo tan fácil de reciclar: permite atribuir a una «subversión» extranjera cambios sociales que se desaprueban, sin tener que demostrar la intervención extranjera.

# Segunda sorpresa: un texto muy situado

La entrevista es un documento de campaña en sentido estricto. Bezmenov apunta en ella nominalmente a Walter Mondale, entonces candidato demócrata a las presidenciales de 1984, a quien incluye entre los «dictadores benévolos» que lo prometen todo e irían a Moscú a someterse a «una nueva generación de asesinos soviéticos». Afirma que Estados Unidos está en «guerra total no declarada» contra «el sistema comunista mundial o la conspiración comunista mundial», y predice a los estadounidenses que les quedan «literalmente unos pocos años de vida» si el país no despierta.

Nada de eso ocurrió. Mondale perdió, la URSS se derrumbó siete años después y Estados Unidos no conoció ni una «crisis» de seis semanas ni una «normalización» marxista-leninista. Un modelo que lo predice todo y cuya predicción central fracasó debería, como mínimo, invitar a la prudencia.

# Tercer problema: cifras sin fuente

El famoso reparto «15 % de espionaje, 85 % de subversión» lo presenta el propio Bezmenov como una opinión: «en mi opinión, y en la de muchos desertores de mi calibre». No se apoya en ningún documento. Los archivos ofrecen otra imagen, aunque no midan exactamente lo mismo: el historiador Thomas Boghardt (Studies in Intelligence, 2009) indica que cada oficial de la Primera Dirección General del KGB (la inteligencia exterior) debía dedicar el 25 % de su tiempo a las medidas activas.

Las duraciones también varían: «seis semanas» de crisis en la entrevista, de dos a seis meses en Love Letter to America, publicado el mismo año, según la entrada de Wikipedia. Son órdenes de magnitud retóricos, no una doctrina documentada. Nunca se ha presentado en apoyo ningún manual soviético que describa estas cuatro etapas.

# Cuarto problema: un modelo infalsable

El núcleo del razonamiento es el siguiente: una persona desmoralizada es incapaz de evaluar una información verdadera. «Los hechos no le dicen nada», aunque se la cubra de pruebas, documentos y fotografías. La idea es potente, pero tiene un reverso lógico: si cualquiera que discuta el modelo puede ser calificado de «desmoralizado», el modelo se vuelve imposible de refutar. Cada objeción se convierte en prueba de la «contaminación» de quien la formula. Es la estructura misma del pensamiento conspirativo.

# Una quinta fase: la infiltración

Yo mismo propuse, en este blog, completar el esquema. En «Las cinco fases de la subversión ideológica» (30 de noviembre de 2025) y después en «La infiltración, primera fase real de la subversión ideológica» (2 de diciembre de 2025), defendí la idea de que las cuatro etapas de Bezmenov presuponen una fase previa, que situé en primer lugar: la infiltración. La definía como «la introducción sistemática y discreta de individuos, o de redes, o de recursos financieros y de conceptos ideológicos preparatorios en los engranajes vitales de la sociedad adversaria». El Centro de Información y Análisis de la Seguridad Nacional de Ucrania, donde dirijo el departamento de influencia internacional y cultura, había presentado esta lectura ya el 20 de octubre de 2025.

El interés de este añadido es ante todo metodológico. Una desmoralización se decreta; una infiltración deja huellas. Financiaciones ocultas, sociedades pantalla, redes de cuentas coordinadas, medios creados para servir de altavoz: todo eso se documenta mediante la inteligencia de fuentes abiertas y el análisis de los flujos financieros.

La misma exigencia de prueba vale para mi modelo. Aplicada a actores identificados y a circuitos financieros establecidos, la infiltración es una categoría de investigación; aplicada sin pruebas a ideas o a cambios culturales que se desaprueban, recaería en el defecto infalsable descrito más arriba.

# Lo que merece ser rescatado

¿Hay que tirarlo todo? No. Bezmenov formula una intuición que la investigación sí ha documentado: el objetivo de ciertas operaciones de influencia no es convencer, sino agotar. «Cambiar la percepción de la realidad» hasta el punto de que, «pese a la abundancia de información», nadie sea ya capaz de sacar conclusiones.

En 2016, los investigadores Christopher Paul y Miriam Matthews, de la RAND Corporation, describieron la propaganda rusa contemporánea como una «manguera de falsedades» (firehose of falsehood): gran volumen, multiplicidad de canales, difusión rápida y repetitiva e indiferencia por la coherencia. El informe CAPS/IRSEM de 2018 llega a una conclusión cercana: según las entrevistas realizadas por sus autores, el efecto principal de las manipulaciones «no sería cambiar las opiniones, sino sembrar la duda y la confusión».

La diferencia es capital. Para RAND o el CAPS, la desmoralización es un efecto posible, que hay que medir, de campañas identificables. Para Bezmenov, es un estado de toda la sociedad, que se decreta sin medirlo. La primera permite actuar; la segunda solo permite señalar culpables.

Leer a Bezmenov en 2026 es conservar la pregunta (¿cómo pierde una sociedad la capacidad de ponerse de acuerdo sobre los hechos?) y abandonar la respuesta prefabricada (la culpa es del enemigo interior). La próxima entrega examinará lo que dicen realmente los archivos del KGB sobre las «medidas activas».

# Límites e incertidumbres

Las citas de Bezmenov fueron traducidas por el autor a partir de la transcripción inglesa.
La comparación entre el 85 % y el 25 % se refiere a magnitudes que no miden exactamente lo mismo.
La síntesis de las duraciones tomadas de Love Letter to America procede de la entrada de Wikipedia.
El autor comenta aquí su propio modelo de las cinco fases, lo que exige una vigilancia particular por parte del lector.

# Nota metodológica

Análisis basado en la transcripción íntegra de la entrevista de 1984, el estudio de Thomas Boghardt (Studies in Intelligence, 2009), el informe RAND de Christopher Paul y Miriam Matthews (2016), el informe CAPS/IRSEM (2018) y dos entradas del autor publicadas en el Club de Mediapart (30 de noviembre y 2 de diciembre de 2025). Las citas de fuentes en inglés fueron traducidas por el autor. Tercera entrega de la serie 1.

# Fuentes y referencias

  1. Entrevista de Yuri Bezmenov con G. Edward Griffin (1984), transcripción íntegra: https://www.fisheaters.com/srpdf/bezmenovinterview.pdf
  2. Entrada «Yuri Bezmenov», Wikipedia (inglés), nota sobre las duraciones del modelo según Love Letter to America (1984): https://en.wikipedia.org/wiki/Yuri_Bezmenov
  3. Thomas Boghardt, «Operation INFEKTION: Soviet Bloc Intelligence and Its AIDS Disinformation Campaign», Studies in Intelligence, vol. 53, n.º 4, diciembre de 2009: https://www.cia.gov/resources/csi/static/1-Operation_INFEKTION_Soviet_Bloc_AIDS_Disinformation_Campaign.pdf
  4. Christopher Paul y Miriam Matthews, The Russian “Firehose of Falsehood” Propaganda Model, RAND Corporation, 2016: https://www.rand.org/pubs/perspectives/PE198.html
  5. CAPS/IRSEM, Les manipulations de l’information : un défi pour nos démocraties, 2018: https://www.irsem.fr/storage/file_manager_files/2025/03/les-manipulations-de-l-information.pdf
  6. Paul-Michel Manandise, «Les Cinq Phases de la Subversion Idéologique», Club de Mediapart, 30 de noviembre de 2025: https://blogs.mediapart.fr/1759733/blog/301125/les-cinq-phases-de-la-subversion-ideologique-par-le-colonel-paul-michel-manandise
  7. Paul-Michel Manandise, «L’Infiltration, première phase réelle de la subversion idéologique», Club de Mediapart, 2 de diciembre de 2025: https://blogs.mediapart.fr/1759733/blog/021225/linfiltration-premiere-phase-reelle-de-la-subversion-ideologique
  8. Centro de Información y Análisis de la Seguridad Nacional de Ucrania, «La 5.ª fase… No hay 4 sino 5 fases en la subversión ideológica», 20 de octubre de 2025: https://mediarnbo.com/fr/2025/10/20/la-5eme-phase-trouvaille-historique-dans-la-subversion-ideologique-il-ny-a-pas-4-mais-5-phases-dans-la-subversion-ideologique/

Paul-Michel Manandise – CEAS, Centre Européen d’Analyse Stratégique – ceas.info

Artículo original: https://www.ceas.info/publication/modele-de-bezmenov-demoralisation-destabilisation-crise-normalisation

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